Cuando creáis que habito dulcemente
en tu alma y corazón…
Cuando veáis enclavada en tu mente
la fuente de mi amor…
Brillarán los astros en el cielo,
en esa aurora de pasión, y,
en un suspiro lánguido y profundo
te abriré mi corazón; para
decirte muy cerquita al oído,
que eres la dulce dueña de mi amor.
Advertisement